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Colaboraciones

  • PSIQUIATRIA Y NEUROCIENCIAS

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Este grupo de trastornos se caracteriza por la presencia de síntomas físicos, sin explicación médica conocida o razonable, que tienden a asociarse a respuestas emocionales o estados psicológicos de malestar.
 
En general, estos síntomas sugieren enfermedad o trastorno orgánico pero, como no se encuentran datos objetivos que lo confirmen y aparecen en contextos conflictivos y/o personas con peculiaridades psicológicas, hacen pensar en la posibilidad de que constituyan una expresión corporal de un escaso ajuste adaptativo.
La prevalencia es muy difícil de establecer, ya que acostumbran a estar irregularmente diagnosticados y a entremezclarse con síntomas somáticos concomitantes. Se ha observado mayor incidencia de somatizaciones e hipocondría en pacientes con antecedentes familiares.
 
La incidencia es mayor en mujeres. Entre ellos destacar la hipocondría, la dismorfofobia y el trastorno por dolor y hacer una referencia especial por la amplia prevalencia actual y dentro del apartado dolor, a la fibromialgia.
 

SINDROME DE FIBROMIALGIA 

El dolor difuso músculo esquelético es conocido desde la antigüedad. En 1950 Richard Mannigham  describió su “febrícula o pequeña fiebre” a partir de observaciones clínicas de sus pacientes, que presentaban cansancio y dolor sin hallarse causa alguna para los mismos. Esta descripción sería posteriormente relacionada con el síndrome de fibromialgia.
 
En 1992 la fibromialgia es reconocida por la OMS como entidad clínica, siendo denominada como “síndrome de fibromialgia”. Los criterios  para el diagnóstico vigentes en la actualidad e incluidos en el CIE-10, requieren: dolor difuso de carácter crónico y más de tres meses de evolución. Sensibilidad aumentada en la exploración de once o más de los dieciocho puntos de localización precisa que se denominan "puntos gatillo". Ausencia de otra enfermedad sistémica que pudiera ser la causa del dolor.
 
No existe en fecha de hoy, prueba alguna que confirme el diagnóstico de fibromialgía. La prevalencia es mayor entre mujeres y el pico de mayor incidencia se halla entre los 40 y 49 años de edad. La comorbilidad con patología psiquiátrica por ansiedad y depresión es muy elevada y en el tratamiento de la fibromialgía se utilizan con éxito determinados fármacos antidepresivos y el tratamiento psicológico cognitivo conductual.
 

Tratamiento

El mejor tratamiento es el que presenta un enfoque multidisciplinario empleando diferentes técnicas: tratamiento farmacológico y psicofármacológico, educación sanitaria, abordaje psicológico y ejercicio físico.