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Colaboraciones

  • PSIQUIATRIA Y NEUROCIENCIAS

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El principal componente del cannabis es el delta-9-tetrahidrocannabinol o THC. Sin embargo la planta contiene unas 400 sustancias químicas, de las cuales unas 60 están relacionadas con el THC, metabolito activo que actúa sobre el sistema nervioso central. 
 
Debido a su efecto sobre el cerebro, el THC produce  en consumidores habituales disminución de la capacidad de atención, del rendimiento intelectual y del aprendizaje, letargia o amodorramiento y un síndrome amotivacional, caracterizado por astenia o cansancio, apatía, pérdida de interés por prácticamente todo lo que no sea conseguir el tóxico, reducción generalizada de cualquier actividad y déficit en la funciones psíquicas básicas. 
 
Consecuencia de ello es la desgana para cualquier cosa: ir al colegio, a trabajar o realizar  actividades que requieran atención, apareciendo el joven o la persona consumidora apática, con falta de energía y perezosa. La aparición de éste cuadro en jóvenes justifica por sí solo el que el cannabis deba ser considerado como una droga con un gran potencial destructivo para el consumidor. 
 
Según el DSM IV- TR, como trastornos derivados del consumo de cannabis, aparte de la dependencia/ abuso e intoxicación, están: delirium por cannabis, ansiedad por cannabis y trastorno psicótico inducido por cannabis. 
 
El cannabis es el factor ambiental de mayor riesgo para desencadenar síntomas psicóticos agudos en jóvenes hasta entonces sanos y de recaídas o exacerbación de síntomas en enfermos esquizofrénicos. Además, el consumo elevado de cannabis, especialmente en la adolescencia, dobla el riesgo posterior de psicosis esquizofrénica (Verdoux y Henquet), posiblemente porque el cerebro está aún en desarrollo y es más vulnerable a alteraciones persistentes que afectan al comportamiento (Viveros y col .).
 

Tratamiento  

Sigue las mismas directrices que el tratamiento del abuso de cualquier otra sustancia toxica: obtener la abstinencia con cuidadosos controles de analíticas de orina y la psicoterapia sobre todo de tipo motivacional. Hay que descartar y estar atento a patologías psiquiátricas subyacentes, que de existir hay que tratar siempre.