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Colaboraciones

  • PSIQUIATRIA Y NEUROCIENCIAS

    Cuando pensamos que la psiquiatría actual, en su vertiente biológica, se basa únicamente en los descubrimientos foráneos, cometemos varios pecados, pero el principal es...

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La nicotina es un agonista de los receptores nicotínicos, es decir que se une y acopla a los receptores nicotínicos que posee el cerebro. Estos receptores están situados sobre todo en las terminales de diversas neuronas. 
 
La activación de estos receptores favorece la liberación de una sustancia llamada dopamina en un zona del cerebro, conocida como el circuito de recompensa cerebral. De esta forma, la nicotina es un potente y poderoso reforzador de la conducta de autoadministración,  es como si el cerebro estuviera hambriento de nicotina y al fumar y llenar con la nicotina a estos receptores, éstos  quedaran saciados. 
 
Por tanto la nicotina posee un potencial muy elevado para producir dependencia igual e incluso mayor que el de otras sustancias psicoactivas. Ello también induce rápidamente tolerancia, relacionada con la regulación ascendente de los receptores nicotínicos del sistema nervioso cerebral.
 
La urgencia por fumar en una persona que ha desarrollado dependencia a la nicotina, se correlaciona con una baja concentración de nicotina en sangre. El hábito se produce para mantener una cierta concentración de nicotina en la sangre a fin de evitar los síntomas de abstinencia y de calmar el ansia intensa (craving ) de consumo. 
 
Los síntomas de abstinencia y el ansia de consumo se inician pocas horas después de último cigarrillo; pueden llegar a su máxima intensidad en 48-72 horas y suelen prolongarse varias semanas y habitualmente durante meses. 
 
Aparte de este principal mecanismo cerebral de adicción, en que la sustancia adictiva es la nicotina, los fumadores han desarrollado una dependencia más psíquica, asociando el tabaco a múltiples situaciones de la vida ( al tomar el café, porque estoy pensando, porque estoy en grupo...) y todos estos condicionantes ambientales actuarán también de disparadores del ansia de consumo.
 

Tratamiento 

Debe ser principalmente farmacológico, destinado a regular el proceso de dependencia cerebral. Para ello actualmente poseemos fármacos que son de gran ayuda para todas aquellas personas que estén motivadas para lograr abandonar el consumo. Paralelamente es muy aconsejable  que se acompañe de psicoterapia específica, ya que mediante la combinación de ambas medidas terapéuticas se logran tasas más elevadas de abstinencia y prevención de recaídas.