user_mobilelogo

Colaboraciones

  • PSIQUIATRIA Y NEUROCIENCIAS

    Cuando pensamos que la psiquiatría actual, en su vertiente biológica, se basa únicamente en los descubrimientos foráneos, cometemos varios pecados, pero el principal es...

    Leer más...

 
La anorexia y la bulimia son enfermedades habitualmente  graves, en cuyo desarrollo, curso y pronóstico intervienen factores que incluyen  las alteraciones emocionales, rasgos de personalidad, conflictos familiares y factores biológicos. 
 
La preocupación por el peso, la silueta así como su excesiva auto evaluación son los síntomas nucleares, tanto para la anorexia como para la bulimia, presentando muchos pacientes  una mezcla de conductas anoréxicas y bulímicas.
 
La edad promedio de inicio para la anorexia nerviosa se sitúa sobre los 17 años. Es mucho más frecuente en la mujer que en el varón y existe un riesgo mayor de padecerla entre los parientes de primer grado.
 
La edad promedio de inicio para la bulimia y los atracones se sitúa en la adolescencia o en el inicio de la edad adulta. Se definen los atracones como las ingestas masivas de alimentos pero sin  conductas compensatorias (purga, vómitos). Los atracones pueden iniciarse tras un periodo de régimen dietético.
 
También, como  la anorexia, la bulimia es mucho más frecuente en la mujer que en el varón, pero en las conductas por atracón el 40% de los casos ocurren en hombres. En los trastornos por alimentación por anorexia y bulimia, las patologías médicas que pueden llegar a padecer los pacientes son graves, inanición, desgarros esofágicos, arritmias cardiacas y hasta la muerte del paciente. 
 

Tratamiento

El tratamiento de ambas enfermedades es muy complejo y debe abarcar, tanto la normalización del peso, las constantes nutricionales y los hábitos alimentarios como el tratamiento de los factores psicológicos que mantienen la enfermedad y la prevención de recaídas como el abordaje de tipo familiar. El tratamiento según cada caso se hará en consulta  o en régimen de hospitalización y centro de día cuando la gravedad de la enfermedad así lo requiera.